Durante casi una década —entre 2013 y 2022— Venezuela vivió un período atípico en su historia deportiva reciente. Los grandes eventos polideportivos, tradicionalmente espacios de encuentro, identidad y medición del desarrollo atlético nacional, quedaron en pausa. Los Juegos Deportivos Nacionales Juveniles, los Juegos Intergremiales e incluso los Juniveu (Juegos Universitarios) se vieron afectados por un contexto socio–político que permeó todas las estructuras del país, incluido el deporte.